LA FRASE DEL MES

LA FRASE DEL MES: "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo" (Ramón Trecet).

Pic Badet, (3160m). (15 de Julio de 2005)

Ascensión realizada junto a Miguel Angel Alonso.

Itinerario seguido hasta el Pic Badet.
Para subir por esta zona del Neouvielle lo mejor es llegar el día de antes y dormir por las orillas de alguno de los lagos que la forman o en los distintos refugios que hay disponibles.

La carretera sube muy arriba lo que acorta la ascensión en cuanto a desnivel se refiere. En nuestro caso dejamos el coche en el lago de Oredon, que queda un poco más abajo que el conocido Cap de Long, sin embargo tiene una zona de acampada libre a la orilla del lago, con unas vistas preciosas y una tranquilidad que se agradece.

Atardeciendo a orillas del Lac de Oredon.
Nos levantamos pronto, a eso de las cinco y media para recoger todo y tomar algo de desayuno, así que a las seis en punto estábamos andando camino de nuestro objetivo. La mañana fresca aunque luego el calor iba a ser nuestro compañero inseparable, de ahí lo de madrugar.

Subimos con el coche hasta el lago de Cap de Long, situado a 2175m el párking junto al lago. El primer trozo del camino es senda muy marcada que va rodeando la presa de Cap de Long por el lado izquierdo. Vemos a nuestra derecha los picos de Neouvielle, Ramougn y Tres Consejeros. 

La cresta del Neouvielle, Tres Consejeros y Ramougn.

Llegamos entonces a un pequeño remanso de las aguas que bajan de los picos de alrededor (Pic Long, Badet, Campbieil...), estamos a 2591m; hacemos un receso en el camino para beber algo y tomar frutos secos y cosas así.

Pequeño remanso de agua donde paramos un ratillo.
De nuevo en marcha, pasando por algunos neveros que todavía se resisten a desaparecer y entramos en la pedrera  que nos habrá de llevar al collado entre el Maou y el propio Badet. Paramos a coger un poco de resuello y hacer alguna foto.

Miguel Ángel abre camino por la interminable pedrera que nos lleva al collado.
Preparamos la subida a la cima por la muy aérea cresta que nos llevará a lo más alto de esta montaña pasando por tramos de grado II y algún II+ pero que se pasan bastante bien si se va con tiento. La roca es buena, así que con cuidado y mucha paciencia vamos progresando por ella admirando cuando se puede el inmenso patio que hay a cada lado.

Arista que hemos superado para llegar a la cima del Badet.
En poco más de media hora desde el collado llegamos a la cima(3160m). Las vistas son espectaculares, no obstante observamos el macizo de Neouvielle, el cercano Pic Long, y atrás en la lejanía el Monte Perdido, Cilindro, etc.

Foto de cima en el Badet. Al fondo se ve Monte Perdido, Cilindro, Marboré, etc.
Probamos a llegar al Pic Long, pero en mitad de la cresta que divide ambos picos nos dimos la vuelta al no estar seguros de por dónde podíamos sortear uno de los gendarmes entre los dos picos, se supone que hay una senda por el lado izquierdo según la marcha hacia el Pic Long desde el Badet, pero no hubo suerte y no la encontramos.

Pic Long visto desde el Badet.
La vuelta, por el mismo sitio pasando mucho calor, descendiendo la cresta con más cuidado si cabe que a la subida. Comimos cerca de la presa de Cap de Long y aún quedaba la última e interminable hora hasta el coche mientras se rodea la orilla del lago.

Foto sacada a la vuelta de la cresta Badet-Pic Long.

Ibones de Arriel. (12 de Julio de 2005)

Tiempo empleado: 4.30h sin contar descansos.
Desnivel: Unos 800m.
Observaciones: Subida realizada por el camino de Respomuso y bajada por barranco de Arriel.
Dificultad: Bastante fácil.

Actividad realizada en solitario.

Itinerario completo seguido aquel día.
 
Excursión sencilla para hacer uno de esos días en los que vas a disfrutar de la montaña sin necesidad de subir ninguna cima pero admirando un paisaje de alta montaña. El acceso a dicha excursión es el embalse de La Sarra, al lado de Sallent de Gállego. Hay amplia zona para aparcar y se llega bien, sin meter el coche por ninguna pista en mal estado.

El camino que seguiremos es el GR-11 durante toda la ida hacia Respomuso por lo que solo debemos seguir las marcas rojas y blancas, amén de que el camino no tiene pérdida y hay que seguir el principal sin coger los desvíos que hay a la izquierda hacia el Pico de Arriel y a los propios ibones de Arriel, pero este lo cogemos a la bajada. Yo decidí subir por el principal hasta Respomuso por ser más suave de subida que el barranco de los arrieles y además así hacer una excursión en círculo y evitar la vuelta por el mismo sitio.

Por tanto, dejo el coche en la Sarra, en la explanada al lado del bar y me encamino al puente que cruza el río Aguas Limpias, retoño del que luego será Río Gállego más abajo. El camino llanea tomando altura poco a poco con alguna cuesta no demasiado inclinada. El día está despejado así que no se puede pedir más. El camino va pasando por lugares ya conocidos para mi pero no por ello menos bonitos e interesantes, el paso del onso, el llano Cheto, un bonito y frondoso hayedo y demás rincones de este agradable paseo. 

Una de las numerosas cascadas en el camino.

Hemos dejado ya dos desvíos, uno al poco de salir a una media hora que se dirige por el barranco de Soba hacia el Pico de Arriel y el otro que pone Ibones de Arrieles poco después de pasar el Llano Cheto en una cuesta algo empinada que enfila hacia el barranco del torrente Aguas Limpias camino ya del cercano embalse de Respomuso. A unas dos horas desde que salí del aparcamiento llego al fabuloso Circo de Piedrafita, en el embalse de Repomuso. Aquí podemos distinguir cantidad de picos de renombre entre los que destaca la pirámide perfecta de la Gran Facha, Pico de Llena Cantal, etc.

Llegada al embalse de Respomuso con el precioso Circo de Piedrafita.
 
Es en este punto, al lado de la pared del embalse donde hay que abandonar la GR-11 que lleva al refugio y dirigirnos hacia la pared de la izquierda, donde aparece unos muretes de hormigón por los que transcurre semienterrada una tubería; forman una especie de fajeta por la que transcurre el camino en altura viendo desde él ahí abajo el barranco por el que hemos hecho el camino de ida.

Por este bonito camino vamos ganando altura muy suavemente y llegamos en más o menos una hora al pequeño de los ibones. El sendero va serpenteando entre pinos y pequeños ibones o charcas para dejarnos en el ibón de Arriel bajo.

El primero de los ibones de Arriel.
Autofoto en el Ibón bajo de Arriel.
 
Aquí yo paré un rato a hacer unas fotos y beber algo mientras admiro el paisaje. No se ha hecho nada larga la subida, es entretenida y bastante espectacular. En pocos minutos rodeo este ibón y me dirijo al ibón alto viendo las pequeñas presas que sujetan esas aguas frías del deshielo. Cuando llego al ibón alto de Arriel la vista es magnífica, el Pico Palas contempla todo desde arriba, y a la derecha, entre algunas nubes traviesas que vienen de Francia se ve el majestuoso Balaitús con su famosa Gran Diagonal. No obstante desde aquí es una de las vías de subida a este pico hasta el ibón helado de la renombrada vía de ascensión. A mi izquierda veo el collado de Arremoulit pero lo dejo para otro día pues mi intención es subir el Pico de Arriel algún día (cosa que haría el verano siguiente) y desde allí divisar todo el panorama.

Ibón Alto de Arriel con el Pico Palas de fondo.
Asoma el Balaitús con su Gran Diagonal, visto desde el Ibón Alto.
Después de un bocadillo y unos tragos de agua desando el camino hacia los ibones que quedan más abajo y ahora en lugar de coger el camino de la fajeta hasta Respomuso, tomo el camino que baja por el barranco de Arriel. Para ello sigo el agua y por donde va bajando el torrente hay un camino al lado que baja bastante directo hasta el desvío que cité anteriormente, al lado del Llano Cheto. Esta bajada por el barranco de Arrieles es bastante empinada, por eso decidí hacerla de vuelta, por lo que hay que andar con cuidado para no dar culetazos. El camino desciende hasta introducirse en el bosque y después salir al Llano Cheto y ya volver tranquilamente por el mismo camino de ida pero ya poco trozo. El calor aprieta y las hayas realizan una agradable función de dar sombra gran parte de este recorrido.

Tengo tiempo a la bajada de fotografiar flores, como esta Digitalis purpurea L.