LA FRASE DEL MES

LA FRASE DEL MES: "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo" (Ramón Trecet).

La Moleta, (2572m). (12 de Octubre de 2007)

Salida: Fuerte de Col de Ladrones (1340m).
Llegada: Pico de La Moleta/Punta da Molita (2572m).
Desnivel: 1232m.
Tiempo de subida: 3h 30min. contando paradas para fotos y tomar algo.
Tiempo de bajada: Unas 2h 30min. con paradas.
Cobertura de móvil: Buena en el Col de Ladrones, nula en el recorrido y aceptable en la cumbre.

Ascensión realizada en solitario.

Itinerario seguido hasta el Pico de La Moleta.

INTRODUCCION:


Es 12 de Octubre, día grande de las fiestas del Pilar. Tenía dos opciones para pasar el día, a saber, ir a llevar flores a la Pilarica o irme a la montaña. Tras mucho pensarlo (je je) decidí como buen mañico… ¡que me iba al Pirineo!, claro, como no podía ser de otra manera.

Salgo de noche de casa y me dirijo a nuestro amado Pirineo, la madrugada es fría y todavía más lo es la mañana en el Valle de Canfranc/Valle del Aragón, de hecho son solo 3 grados sobre cero los que me reciben cuando salgo del coche en el Fuerte de Col de Ladrones. Para llegar a él hay que atravesar Canfranc-Estación y a la salida de la población, por la carretera vieja que lleva a Francia tomar un desvío que sale a nuestra derecha y cruza por un puente el río Aragón. Luego solamente tenemos que seguir una pista en buen estado que nos deja en una gran explanada al lado del citado Fuerte. Hay una barrera que suele estar abierta pero yo prefiero dejar el coche un poco antes, en uno de los dos sitios más anchos donde caben unos cuantos coches. 

Desayuno algo rápido, me calzo las botas, me ajusto la mochila y emprendo la marcha con el fresquito de la mañana. Día despejado.

ASCENSIÓN:

La primera parte de la marcha por la Canal de Izás discurre por pista ancha que se interna en el bosque para en unos pocos metros abandonarla e introducirnos en una senda marcada con poste señalizador. Esta senda cuenta con las marcas del GR-11 así que no tiene pérdida, simplemente debemos seguirlas disfrutando del ambiente. Vamos en todo momento en dirección Este así que si es pronto, como era mi caso, tendremos el sol de frente castigándonos los ojos, pero bueno el colorido otoñal del bosque y el sonido del agua que lleva el torrente de Izás nos hace llevadera esta primera parte. No es de un gran desnivel esta zona pero tampoco deja de subir.  

Inicio del camino por la pista a través del bosque.
Poste indicador hacia el Ibón de Samán o de Iserías.
Como digo, el principio es bosque así que a estas alturas de mediados de octubre luce toda su gama de verdes, amarillos, rojos y ocres en las copas de los árboles. Un regalo para la vista y además, gratis. La pena es que es poco el rato que transcurre dentro del bosque pues a la media hora más o menos saldremos a una zona donde predomina la roca y que da paso a zona de pastizales, una vez que se abre el valle y descubrimos ya en toda su amplitud la Canal de Izás. Tenemos a nuestra derecha (S) las paredes de Las Iserías y a nuestra izquierda (N) las lomas inclinadas de los picos de la vecina Canal Roya y los rojizos picos de la zona de Anayet. 

Cascada al lado del camino, pronto dejaré esta senda.

Ahora la senda va por pastizal con lo que nuestras plantas de los pies pasan de la dura roca a la suavidad de las hierbas, es un descanso bien recibido. Este camino se divide en dos más adelante, no está muy clara esta división, pero no importa demasiado. Lo ideal es seguir las marcas blancas y rojas del GR que van un poco más arriba pero si seguimos la senda más cercana al torrente tampoco pasa nada pues luego se juntan. Lo hacen en una loma que hace de contrafuerte del circo de Iserías, tras cruzar el torrente que baja de dicho circo. En este punto hay una gran roca que con dos flechas nos indican la dirección a seguir, el GR nos llevaría al collado de Izás, ya en la estación de esquí de Formigal (sic) y el PR que poniendo dirección al sur nos lleva a donde queremos, al ibón de Samán o de Iserías. 

Gran roca característica que indica la separación de los caminos.

Cuando estuve por aquí la última vez no estaba marcado como PR este camino que lleva desde este punto al ibón, así que ahora ya no hay excusa para perderse. Abundantes marcas blancas y amarillas guían al caminante hacia el circo de Iserías, bonito anfiteatro rocoso que con los restos de una nevada reciente lo hacen aún más atractivo. El camino gana altura por medio de zig-zags y cuando llega al fondo del circo toma altura por una especie de faja que nos sitúa en el Refugio de la Vuelta de Iserías (1900m).

El Circo de Iserías visto desde el camino.
Refugio de la Vuelta de Iserías. Atrás, bonito mar de nubes.

Desde esta cabaña la senda toma claramente dirección Sur y por la faja va dirigiéndose hacia el ibón. El camino es bueno y bien marcado pero cuando llego a la zona de sombra los restos de nieve, helada en algunos sitios, y el barro helado ponen un punto de dificultad al tema, no quiero darme un culetazo así que acelero para salir a la zona donde da el sol y llegar en pocos minutos al ibón de Samán o de Iserías (2160m). Hasta aquí me ha costado algo menos de 2h 30min. 

Camino del Ibón por la zona de sombra que favorece que se mantenga la nieve.
Y por fin aparece el Ibón de Samán o de Iserías.
Vista de La Moleta desde el Ibón de Iserías.

Paro unos minutos a beber algo y comer unos pocos frutos secos y tras unas fotos reanudo la marcha. Aquí hace calor así que quiero llegar pronto arriba. Rodeando el ibón por la derecha me dirijo a una pequeña construcción de cemento por donde desagua un torrente directamente al ibón. Aquí podemos hacer dos cosas: Cruzar dicha construcción y seguir los hitos que nos llevan al collado de la Moleta por la zona de la izquierda o poco antes de llegar a esta construcción de desagüe (unos 10-15 metros antes) tomar por un arroyo que baja a nuestra derecha un sendero que, también con mojones, nos lleva al collado de la Moleta pero por la derecha. Es preferible tomar esta segunda opción pues es más claro el camino y sobre todo menos inclinado que la opción que va por la izquierda. Yo subí por la primera opción (es un quemapiernas) y bajé por la segunda, más relajado y con el camino más marcado. Además, si hay algo de nieve como me ocurrió a mi, la zona de la derecha es más soleada al ir más separada de la pared con lo que evitaremos posibles resbalones.

En cualquier caso, el objetivo es llegar al collado de La Moleta y una vez allí tomar dirección sur para alcanzar la base del collar que corona su cima. Este curioso “collar” es semejante al del pico Collarada, solo que el de la Moleta es bastante más pequeño. 
En el collado vemos unas vallas oxidadas que sirven de barreras anti-aludes. Una vez que se llega a la base de dicho collar debemos buscar un paso (es muy obvio) que tras superarlo con la ayuda de las manos (solamente para subir unos escalones, no es difícil) nos sitúa en una especie de faja que va rodeando el pico. 

Por la pequeña faja que va rodeando la cima de La Moleta, al fondo el Midi.

En esta graciosa “pequeña Diagonal” buscamos y encontramos pronto otro paso que ya nos sitúa en la cima. Es una amplia y llana cima donde un montón de piedras y un palo oxidado hacen de punto más alto.

Cima de La Moleta (2572m).
Vistas hacia la zona del Aspe.
El Ibón de Iserías queda allá abajo.
Vistas hacia el Valle de Ip con el Pico Collarada destacando en lo alto.

Es una gozada disfrutar de unas vistas así en un día como el de hoy, donde luce el sol al contrario que en otros valles vecinos donde un mar de nubes impide que el sol llegue y donde los picachos sobresalen como barcos varados entre las nubes. Hago fotos, como algo y disfruto de la soledad en las alturas, de eso que llaman la soledad del montañero… 

Panorámica desde la cima de La Moleta. Las vistas son grandiosas hacia todos los lados.

Me quedaría aquí toda la tarde pero hay que volver, tal es la realidad. Así que deshago el camino y vuelvo por donde he venido con la única salvedad ya comentada de bajar desde el collado por la zona de la derecha, ahora la de la izquierda según se mira a la bajada. No paro cuado llego al ibón pero sí cuando llego a la Cabaña de la Vuelta de Iserías donde decido comer en condiciones. Así, con el estómago reconfortado, bajo tranquilamente y es en la zona del bosque donde me lío a sacar fotos a diestro y siniestro aprovechando el colorido otoñal. 

De regreso al coche voy haciendo fotillos del Valle.
Destacando los colores del Otoño.