LA FRASE DEL MES

LA FRASE DEL MES: "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo" (Ramón Trecet).

Aguallueve de Anento. (18 de Abril de 2014)

Salida: Anento.
Llegada: Aguallueve y vuelta a Anento.
Distancia recorrida: 2,4 km.
Tiempo empleado: Hora y media.

Descarga el track en wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6921080


Clásica excursión sencilla que últimamente he visto realizada en distintos blogs y algún familiar que también la hizo siendo todo alabanzas para que me animase a hacerla esta primavera con la familia. Los chicos aguantaron muy bien y disfrutamos de un bello día en familia en la Naturaleza y visitando además los restos de un castillo al lado del coqueto pueblo de Anento.

A Anento se llega fácilmente desde la Autovía Mudéjar y en la salida 206 desviarse a Lechón primero y luego a Anento. Nosotros dejamos el coche a la entrada del pueblo junto al campo de fútbol. Desde aquí, una vez preparados, empezamos a subir por el pueblo por una calle que sale al lado del bar y que sube muy decididamente mediante escalones. Llegamos a la parte alta del pueblo desde la que tenemos unas bonitas vistas del pueblo y alrededores y seguimos andando en dirección al castillo. Este es el tramo más "duro" por así llamarlo ya que el resto será de bajada o simplemente llaneo. Del castillo no queda mucho pero a los peques les encantará asomarse por las almenas y pasar por un puente que da acceso al mismo. Una vez visitado el castillo vemos unas flechas que nos indican el camino que debemos tomar hacia el Aguallueve. Es de bajada y aquí sí hay que tener algo de cuidado si los niños son pequeños ya que pueden resbalar y darse algún culetazo. Esta bajada entronca con el camino que puede tomarse directamente desde el pueblo si no se desea visitar el castillo y queremos ir directamente al Aguallueve. Ahora el camino es relajado y aunque al principio iremos rodeados de árboles y vegetación de ribera pronto se dispersan y el sol da de lleno, ojo con los meses más calurosos. Menos mal que el Aguallueve no está lejos y allí el frescor es bien recibido; no obstante el continuo caer del agua por las paredes (de ahí su nombre) y la estanca que hay, dan otro ambiente al lugar.

Rodeamos el Aguallueve y hacemos una corta parada al lado de la presa para hacer alguna foto y a que los chicos picoteen algo, así se les hace más ameno el recorrido. Tras esta breve pausa volvemos al pueblo de Anento pero en lugar de hacerlo por el mismo sitio podemos volver por la otra orilla del río que es un camino muy bonito, muy verde y sin ninguna dificultad. Pasaremos al lado de un pequeño estanque con casa para patos, más adelante un peirón y finalmente algunos campos de cultivo junto a algunos ejemplares grandes de distintos árboles ya cerca del pueblo. Nosotros comimos los bocatas en un parquecillo que hay junto a la oficina de turismo ya que había buena sombra y columpios para los chicos.

Ya en el coche y a la vuelta nos acercamos a ver los restos de la torre celtíbera que hay en la parte alta del barranco desde donde se tiene una buena vista del pueblo de Anento y sus alrededores. Se puede llegar a ella desde el mismo Aguallueve y bajar más adelante pero nosotros por no hacer subir a los niños decidimos acercarnos al regreso con el coche. No tiene mucho interés más allá de las vistas que hay desde allí arriba.

Una buena excusa para hacer algo un sábado o domingo cualquiera, o como nosotros, una escapadilla en el día cerca de casa para los que no nos vamos de vacaciones en Semana Santa.

Subida al castillo de Anento desde el pueblo.
Vista de los restos del castillo de Anento.
Formaciones rocosas a la bajada del castillo.
Confluencia del camino que baja del castillo con el que va al Aguallueve directo desde el pueblo.
Reyes y Marcos llegando al Aguallueve.
Al lado de las paredes del Aguallueve.
Vista general del Aguallueve de Anento.
Foto de familia junto a la presa del Aguallueve.
Pequeño estanque a la vuelta del Aguallueve.
El papá con los dos peques; Marcos, con palito como de costumbre y Pablo a mi espalda (¡qué poco te queda de aprovecharte de mi espalda!).
Rincones en el camino de vuelta al pueblo.
Vista de Anento desde la torre celtíbera.