LA FRASE DEL MES

LA FRASE DEL MES: "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo" (Ramón Trecet).

Pico das Escuellas (2507m). (22 de Junio de 2014)

Salida: Panticosa (1150m)
Llegada: Pico das Escuellas (2507m)
Desnivel positivo acumulado: Unos 1450m.
Tiempo empleado: Algo más de 4 horas en subir. 2h 30min. en bajar.

Ascensión realizada con Iñaki.
Descarga del track en wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=7164467


Perfil obtenido con los datos del GPS. (Obviar los 1559m de desnivel que tomó el aparato, son demasiados).


Pues aquí estamos de nuevo, más o menos después de un mes tras la subida al Monte Oturia quedamos Iñaki y yo para volver al Pirineo y esta vez sí, al Pirineo de verdad, ese que cuesta, que nos hace sudar, que nos deja hechos unos zorros pero que nos engancha de mala manera y nos hace volver a él en cuanto podemos. Y no fue fácil ya que la semana encadenaba tormenta tras tormenta, y lo que estaba más o menos definido lo anulamos pero un intento más por parte de Iñaki hace que en una simple llamada el sábado por la tarde se convierta en una gran actividad el domingo y es que las tormentas daban tregua a última hora y no serían, en caso de haberlas, tan fieras como las pintaban a mitad de semana.

Así pues nos plantamos en Panticosa y el día no podía ser mejor, incluso ya calentaba el sol así que sin mucha pérdida de tiempo por si acaso... comenzamos a andar a buen ritmo. La ruta comienza una vez cruzado el río y pasada la Telecabina de la estación. Allí sale una senda a la izquierda que sube fuerte para ir llaneando o subiendo ligeramente por un cómodo sendero que se va internando en el bosque. Cruzaremos un pequeño puente, A Zoche, y comenzamos a ganar altura en varias retuertas hasta salir a unos prados que siguen el PR-HU 95. Más adelante cruzaremos el puente de la Rata y nos tocará ir un rato por la pista de La Ripera hasta que un pequeño mojón nos indica que hay que dejarla y tomar un sendero que nos llevará en dirección Este hacia el Valle de Yenefrito con su conocido roquedo apodado "El Dedo de Yenefrito". Hasta aquí todo bien, buen ritmo, calor subiendo y senda bien marcada, poco después llegamos el Refugio de Yenefrito, ahora hecho trizas tras un alud según se comenta por los foros montañeros aunque yo lo vi situado en una zona lejos de avalanchas, la verdad. Y en este punto, a unos 1860m nos desviaremos hacia el sur, desde aquí ya sin senda, muy salvaje toda esta zona. Subiremos por unas trazas o a medias laderas un poco por donde mejor se dejaba el terreno hasta llegar a una especie de vallecito colgado donde ya se ve por dónde se sube al Escuellas.

Tenemos dos alternativas, subir por la cresta o coger un pequeño y encajonado corredor que aún mantenía nieve y subir más directos. En las reseñas que habíamos consultado todo el mundo hablaba mejor del corredor que de la arista pero claro, eso sin nieve. De todos modos como llevábamos pinchos nos los pusimos y comenzamos a ganar altura muy bien y rápido pero a mitad de corredor la cosa se empina un pelín y hay que tomar más precauciones, sobre todo si cuando clavas los crampones tienes pedruscos bajo la nieve y clavan mal... Cometimos el fallo de subir con los bastones pensando que la inclinación no era demasiada pero en la segunda mitad del corredor hubiéramos subido más tranquilos con el piolo. Pero bueno subimos bien y una vez fuera de la nieve ya solo nos quedaba superar unos pocos metros hasta situarnos en la cresta. Desde aquí recorremos la primera antecima y llegamos a la cima central que es la más alta. Yo decido seguir hasta la última cima que aún siendo más baja ofrece unas vistas tremendas hacia Panticosa.

Una vez reunidos ambos en la cima principal nos sentamos un rato a disfrutar de las vistas y de una opípara comida que ya me iba faltando a mi para recuperar unas fuerzas que me faltaron en algún momento de la subida. Desde aquí observamos el Sabocos, los Brazatos, Argualas, Vignemale, Tendeñera, Otal, etc.

Cuando decidimos ponernos en marcha para bajar Iñaki no ve muy claro el bajar por el corredor y yo no insisto, así conoceremos la arista por la que suele subir todo el personal. No es complicada pero sí un poco incómoda ya que se trata de superar primero un escalón de grandes bloques y luego bajar por unas terracillas de pizarras que si bien nos peligroso en seco sí puede serlo con nieve por la inclinación que tiene esta arista; de hecho vista desde abajo parece una pared de lajas lisas bastante vertical.



El regreso lo hacemos con tranquilidad pero con la mosca detrás de la oreja ya que hay nubes feas que van ganando terreno al sol y no nos podemos fiar. No obstante, Iñaki para a hacer fotos a las florecillas de vez en cuando confiando en su buena suerte meteorológica... Con algún atajo ya en la pista de la Ripera y con unas gotas importunando cuando nos quedaba una media hora hasta el coche llegamos por fin a Panticosa secos por los pelos y cansados, bastante cansados ya que el desnivel no ha sido pequeño y nuestro (mi) entrenamiento anterior, nulo.



En resumen, un gran pico poco conocido injustamente ya que por porte, desnivel y vistas merecería ser más visitado. Pero no solo el Escuellas sino picos como el Catieras (2605m), Baldairán (2702m) o Mallarruego (2692m) son dignos de ser hollados ya que no desmerecen de otros picos con más nombre.
Casi al inicio de la senda tras salir de Panticosa.
Foto desde el puente A Zoche.
Primeras miradas al Dedo de Yenefrito.
El hermoso valle que se abre tras pasar el cuello de Yenefrito.
El Pico das Escuellas desde abajo, poco después del desvío en el refugio de Yenefrito.
Subiendo por la zona sin sendero y por el pedregal camino del corredor.
Vista del corredor/canal por donde subimos aprovechando la nieve que todavía lo cubría.
Iñaki llegando a la parte más estrecha de la canal; aún quedaba la zona más inclinada.
Ya en la cima miramos hacia el Vignemale/Comachibosa.
Enorme Tendeñera y gran cantidad de nieve que todavía conserva el valle.
Cima del Pico das Escuellas (2507m).
Una mirada hacia Panticosa, desde la que salimos hace ya unas horas.
Volviendo ya hacia la antecima primera por la que regresaríamos. (Estupendas estas fotos que te saca Iñaki sin avisar).
Iñaki otea el horizonte poco antes de volvernos.
Bajada por la pared de lajas y pizarras. Iñaki en pleno descenso.
Una vista atrás y despedida del Dedo de Yenefrito. Las nubes van cubriendo poco a poco el cielo.
Una imagen que da una idea de lo bello que es este valle. Desde Yenefrito hacia La Ripera.