LA FRASE DEL MES

LA FRASE DEL MES: "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo" (Ramón Trecet).

Miradores de San Juan de la Peña (16 de Julio de 2015)

Salida y llegada: Aparcamiento junto al Monasterio Nuevo de San Juan de la Peña.
Desnivel positivo acumulado: Unos 150m.
Tiempo empleado: Una hora y media a ritmo muy lento (con niños)
Bibliografía consultada: Rutas con niños en el Pirineo Aragonés. Ed. Xplora. y Red de Senderos de San Juan de la Peña y Monte Oroel. Ed. Gobierno de Aragón.


DESCRIPCIÓN:

Nuevamente y como ha sido norma en estas vacaciones de bolsillo por Jaca nos iremos a hacer una ruta muy asequible para hacer con niños pequeños pero que a la vez les hará disfrutar de las vistas que ofrece el monte de San Juan de la Peña con sus numerosos miradores, los caminos sin dificultad y con paneles explicativos de la flora y fauna del lugar, etc.

Dejamos el coche en el aparcamiento que se encuentra en la parte alta del monte, es decir, junto al Monasterio Nuevo de San Juan de la Peña. Desde allí saldremos andando a la pradera y nos dirigimos al norte buscando un camino que sale a la derecha del monasterio según se mira de frente. Corresponde al sendero S-1 "Balcón de los Pirineos". Es un camino ancho, con sombra y con ejemplares tremendos de pinos junto a acebo y boj. Se supera una cuesta con poca pendiente y se sube fácil. Al final de dicha cuesta encontramos el primero de los miradores y el que mayor vista alcanza; veremos gran parte de los Pirineos aunque hoy tenemos un día donde la calima debido al calor de este verano no nos deja verlo con la nitidez que me hubiera gustado pero bueno, las grandes montañas se aprecian bien, Collarada, Aspe, Telera, etc.

Desde este mirador seguiremos por el camino que sale aquí y que va bajando poco a poco hasta que se cruza la pista asfaltada de subida al monasterio. La cruzamos y enlazamos con el sendero S-2 "Ermita de San Voto" que como su nombre indica nos lleva a esta ermita, o más bien, a sus ruinas y a su propio mirador que bajando por una escalinata nos ofrece una vista peculiar del monasterio Viejo bajo la gran roca de la montaña. Así mismo podemos disfrutar de las paredes donde anidan diferentes aves. 

Regresamos de nuevo a la ermita y volvemos por donde vinimos hasta que llegamos a un cruce de caminos donde debemos tomar el de la derecha (vinimos por el de la izquierda). Este bonito camino dispone de bancos para descansar y disfrutar del entorno y su paz, junto con los cantos de las aves.
Pasamos junto a los restos de una antigua nevera que utilizaban los monjes y seguimos por una senda que atraviesa la pradera hasta llegar al Centro de Interpretación del Parque donde un poste con flechas nos indicará la dirección que hay que tomar para coger en sendero S-3 "Ermita de Santa Teresa". Este último sendero de hoy nos acerca a una charca que está en recuperación para que la puedan disfrutar las aves del entorno y una pasada el camino irá en suave ascenso hasta llegar nuevamente a unas ruinas que pertenecen a la antigua ermita de Santa Teresa donde iban los monjes a meditar. Desde aquí tenemos otra bella panorámica hacia el sur esta vez y distinguimos sin problemas el Tozal de Guara o los Mallos de Agüero.

Una vez sacadas las fotos volvemos por donde vinimos de manera relajada, disfrutando de este hermoso paseo abierto en mitad del bosque y poco antes de llegar al aparcamiento, junto a la charca, nos detendremos en un parque para críos muy bien montado con varios atractivos para los chavales, cabañas de madera, un pequeño rocódromo, puente colgante, cuerdas para trepar, etc. una gozada para ellos.

Y con esta última excursión doy por terminado nuestro periplo jaqués de este año. Al día siguiente, y último, aún tuvimos tiempo para visitar la Ermita de San Adrián de Sasabe/Sasau junto al pueblo de Borau y la Cueva de las Güixas en Villanúa, pero esto ya fue con el coche de puerta a puerta, y es que me estoy volviendo un pisaprados...

Inicio del sendero S-1 hacia el Balcón del Pirineo.
En mitad del camino hacia el mirador. Vemos a la derecha uno de los numeroso paneles explicativos que encontraremos en toda la ruta.
Balcón de los Pirineos con la mesa de interpretación hecha de piedra.
Bajando por el camino poco antes de cruzar la carretera.
Ermita de San Voto (ruinas).
Vista del Monasterio Viejo desde el mirador de San Voto.
Restos de la nevera o pozo de nieve que hay cerca del monasterio.
En este cruce de caminos junto al Centro de Interpretación tomaríamos la ruta S-3.
Charca en vías de recuperación para uso y disfrute de las aves del lugar.
Restos de la Ermita de Santa Teresa. A la derecha de la foto está el mirador hacia el sur, Prepirineo.
Vuelta por el camino desde la ermita de Sta. Teresa hacia el parquecillo infantil.

Balsa de Peiralún/Puerto Viejo de Sallent. (15 de Julio de 2015)

Salida: Ventas del Portalet.
Llegada: Balsa de Peiralún.
Desnivel positivo acumulado: Unos 170m.
Tiempo empleado: Dos horas ida y vuelta a ritmo de niño.
Bibliografía consultada: 150 paseos en familia por Aragón. Ed. PRAMES.


DESCRIPCIÓN:

Segundo día de nuestras minivacaciones en Jaca y hoy nos tocará irnos al vecino Valle de Tena para hacer esta sencilla excursión que aún siendo algo más larga para los chavales el desnivel es muy bajo y las vistas hacen entretenida la ruta. Además, las vacas siempre llaman la atención de los pequeños a los que les hace gracia verlas en su ambiente. Vamos a ver este pequeño ibón casi colmatado que ahora llamamos balsa; dentro de unos pocos años solo serán turberas al paso que vamos.

Comienza esta ruta detrás de las Ventas del Portalet, en la calle de atrás aparecen unas trazas de camino que alcanza una pista forestal que seguiremos durante un ratillo. Esto hace que los chavales vayan calentando sin meterse en sendas sinuosas ni nada complicado. Vamos ganado algo de altura y la carretera a Francia va quedando cada vez más abajo mientras algunos picos comienzan a aparecer, tales como el Midi, el Culibillas y otros muchos.

Poco después la pista la dejaremos para coger una senda marcada con un mojón, vamos todo el rato en dirección sureste rodeando las faldas del Pico Estremere. La vegetación gana terreno y los pastos suben en altura por lo que la senda se hace estrecha y los chicos tienen que "abrirse paso". 

Unos momentos antes de girar hacia el Norte pasaremos por una zona de rocas, sin dificultad, que sirve de referencia para saber que vamos bien. Una vez pasada esta zona veremos enfrente un llano de turberas donde en nuestro caso estaban pastando un buen número de vacas. Siguiendo la senda y cruzando pequeños regatos que bajan de las lomas nos iremos acercando a la Balsa de Peiralún situada en el Puerto Viejo de Sallent, antiguo paso fronterizo en tiempos remotos.

Comemos unos ganchitos, bebemos agua y descansamos antes de volver por el mismo camino disfrutando ahora de una nueva perspectiva de los picos que se divisan desde aquí. En resumen, una agradable excursión apta para todas las edades, sin peligro ni cansancio en los más pequeños.

Al inicio del camino por la pista.
Ya vamos por la senda, con los picos fronterizos a nuestra espalda.
Zona de turberas previa a la Balsa de Peiralún.
Vista de la Balsa de Peiralún desde la zona donde paramos a comer algo.
Imagen de la Balsa o Ibón mirando hacia el Norte.
Mamá y el pequeño Pablo señalan a las vacas desde la distancia.
Ya casi estamos, una pequeña parada para posar con el gran Midi d´Ossau de fondo.

Fuerte de Ysil y calzada romana. (14 de Julio de 2015)

Salida: Campamento de San Juan de Dios.
Llegada: Fuerte de Ysil.
Desnivel: Unos 70m según el GPS. En la bibliografía consultada indica 150m.
Tiempo empleado: Una hora ida y vuelta a ritmo muy lento.
Bibliografía consultada: Rutas con niños en el Pirineo Aragonés. Ed. Xplora.




DESCRIPCIÓN:

De nuevo volvemos a Jaca para nuestras mini vacaciones familiares y el primer día lo vamos a pasar en el Valle de Echo. La ruta es muy corta si, como en nuestro caso, solo se hace el tramo hasta el Fuerte de Ysil. Se puede alargar más hasta salir de nuevo a la carretera a la altura del C.I. del Megalitismo, que nosotros visitamos posteriormente pero bajando en coche.

El punto donde comienza la ruta es al otro lado de la carretera del punto donde se sitúa el antiguo campamento de San Juan de Dios. Hay una gran explanada donde aparcar sin problemas y un cartel indicador del comienzo de la ruta donde pone Fuerte de Ysil y Calzada Romana; no obstante esta ruta permite pisar una de las antiguas calzadas que permitieron cruzar los Pirineos a los antiguos romanos.

Se empieza a subir "fuerte" pero la pendiente poco a poco se va relajando y el camino es muy agradable al encontrarse en sombra todo el rato, al menos hasta donde fuimos nosotros, el Fuerte. Más adelante, y según tengo leído el panorama cambia, se abre más y las hayas y abedules dan paso al pinar y al boj. Pero nosotros íbamos con el pequeño de 3 años y bastante hizo con llegar hasta aquí aunque alguna vez pidió al papi que lo llevara a hombros y claro, luego la espalda...

Al llegar a las ruinas del Fuerte de Ysil paramos a tomar algo y beber agua, tomar unas fotos y vuelta para abajo. Una vuelta muy tranquila que da para hacer paradas a ver la vegetación y algún animalillo mientras escuchamos a los pájaros piar entre el bosque. Una delicia para los sentidos.

Una vez llegados al coche bajamos los dos kilómetros que nos separan en coche del C.I. del Megalitismo donde disfrutamos de un pequeño audiovisual y accedimos a dos salas donde se muestran los distintos tipos de monumentos megalíticos cuyos restos abundan tanto en el Pirineo y sobre todo en este valle de Echo.

Después, subida a Oza a comer a la sombra y pequeño paseo para ver la Corona de los Muertos, un monumento funerario megalítico consistente en círculos de piedra.

Cartel indicador al inicio de la ruta.
Subiendo para adentrarnos en el bosque buscando la sombra con gusto.
Marcos y mamá se adelantan en el camino, yo tengo que ir al paso del pequeño Pablo.
Marcos para un momento para esperar al resto de la familia y seguir el camino.

Ruinas del Fuerte de Ysil. Una pena que se encuentre en este estado.
El mayor decide echarse a descansar mientras nos espera a los demás, ya en la bajada.
C.I. del Megalitismo. Foto sacada de la web http://www.aspejacetania.com/